11 agosto 2009

Presuntos prevaricadores y farmacias

EL Repaso de prensa de hoy comienza en el día de ayer, El País publicaba otro de esos lios a los que nos tiene acostumbrados el alcalde de O Pino, Manuel Taboada, y que a poco que se le aplique el sentido común dan que desconfiar. Entre los múltiples compromisos incumplidos por la constructora Fadesa, ahora sumergida en un concurso de acreedores, esta el de dotar de saneamiento y alcantarillado a distintas parroquias del municipio; no me explico como no se le ha rescindido el contrato cuando se ve a las leguas que no será capaz de terminar la obra, ni por los múltiples juicios en los que está metida ni por la propia capacidad de Fadesa que está metida en barrizales por toda España, aun así el alcalde de O Pino (que debe de pensar lo mismo cuando actua como actua) se decide a pedir a la diputación una subvención para esas obras que la empresa debería construir; el problema está en que pedir dinero a otra administración para algo que tu sabes que una empresa que has contratado debería hacer se define en el argot legal como presunta prevaricación. Si alguno no conoce los desmanes que allí se llevan cometiendo les enlazo al post en el que resumía algunas de las barbaridades a las que sumar la que ayer contaba El País.
Estos días conocíamos la autorización para una nueva farmacia en el Milladoiro, no es sin tiempo, pero lo que yo no sabía era de otra de esas absurdas leyes que, a falta de que alguien me convenza de lo contrario, son una estupidez sin sentido. La ley 5 / 1999 por la que parece regirse todo lo relativo a la gestión farmacéutica tiene un par de cosas que me llevan a pensar de nuevo en lo mucho que nos queda por andar en todo tipo de temas; para empezar la forma en la que se asigna el número de farmacias por habitante, entiendo que manejan productos que requieren de un control y por ello su número debe de estar controlado pero ¿no sería más lógico que se pusiera un número máximo de farmacias por número de habitantes en vez de conceder licencias a medida que crece la población? Todo lo que podría suceder es que alguien abriera una farmacia y la tuviera que cerrar por que no conseguía beneficios aunque con los márgenes que manejan eso se me antoja difícil. La segunda regulación que no entiendo es la de las distancias; puedo comprender, aunque no comparto, que entre dos farmacias tenga que existir un mínimo de 250 metros ya que con ello se pretende que cubran todo el territorio (digo que no lo comparto por que si abres un nuevo comercio hay que tenerlo muy claro para ponerlo al lado de otro similar y además ¿si el local que encontré esta a 225 y no a 250 que hago?) pero lo que no que no me cabe en la cabeza es que la farmacia tenga que estar a 250 metros del centro de salud ¿es para que los enfermos hagan ejercicio?; si necesito una receta para un medicamento y la receta me la dan en el centro de salud ¿no es lo más lógico que pueda comprar la medicación nada más salir del médico?. Termino contando un rumor que corría por el Milladoiro hace tiempo y que no creo que sea cierto, lo cuento por que es un caso que con la ley en la mano podría darse; me dijeron en cierta ocasión que la farmacéutica del Milladoiro se había preocupado de comprar todos los locales que reunían las características para una nueva farmacia, a saber: 70 metros cuadrados de mínimo y estar a 250 metros de su farmacia y del centro de salud... no creo que haya tantos y además siempre podrá revenderlos o alquilarlos a quien no ponga farmacia; insisto que es un rumor al que no le doy validez pero que cuento por que demuestra que en la práctica la ley en vez de evitar el monopolio lo facilita.
Termino con unas declaraciones del alcalde de Ames y presidente de la FEGAMP, Carlos Fernández, decía el sábado en la Cadena Ser que algunos ayuntamientos están tan mal que sus alcaldes están dispuestos a cerrar y dejar las llaves en donde les digan y que por ello hay que buscar soluciones rápidas y efectivas; yo añado que debemos de saber de forma clara el por que de esa situación, debemos de inhabilitar a cualquiera que se demuestre que no ha cumplido sus obligaciones (o meterlo en la cárcel si hay delito) y reformar las leyes (aprender de los errores) para mejorar nuestro sistema; mientras no hagamos eso corremos el peligro de que los ayuntamientos vuelvan a situaciones como la actual en el futuro.