09 agosto 2009

Area mtropolitana 3 - la economía

Interesante el artículo de Suso de Toro en El País, para él los cambios que se adivinan en Galicia suceden más allá de la intenciones iniciales de los políticos y un poco empujados por la sociedad; solo por ese cambio de actitud habrán valido la pena los 4 años de un gobierno distinto que acabamos de vivir; entre los debates abiertos esta el futuro de las cajas, las tan traídas y llevadas fusiones y es aquí donde creo que las entidades de población más pequeñas pueden verse seriamente dañadas si los que manejan su dinero no cambian sus modelos de negocio. Hace unos días leía un artículo de Juan Urrutia, escrito en el 2004, en el que hablaba de los cambios de modelo de trabajo en la banca comercial; hoy leyendo el artículo de Suso de Toro me ha venido a la cabeza por que creo que no servirá de nada, para el desarrollo de nuestras ciudades y en consecuencia para nosotros, ese cambio de modelo si no lleva aparejado un cambio de modelo organizativo, me explico:

los bancos y cajas como las grandes empresas han crecido con un modelo de organización piramidal que ha alejado cada vez más el poder de decisión del afectado, aunque el director de nuestra oficina crea que se nos debe de dejar dinero y que eso será bueno para la entidad si los números no cuadran en la plantilla que su empresa ha instalado en su ordenador el poco podrá hacer; Juan Urrutia cree que la banca debe de optar por grupos de trabajo que ofrezcan soluciones económicas cada vez más personalizadas a los clientes pero si esos grupos de trabajo siguen estando lejos del pequeño cliente, del vecino de a pie, el problema se mantendrá en los barrios y en las entidades de población más pequeñas; ¿cual es la solución para mi? Es evidente que llevar esos grupos de trabajo personalizados, si no a las sucursales, al menos a entornos coincidentes con las poblaciones o con las áreas metropolitanas; aunque los directores de las sucursales tienen que preparar año tras año una previsión de beneficios esa viene casi siempre dada por la situación general de la entidad, da igual que él sepa lo que pueden dar de si sus clientes ese año, la cabeza pensante que vive alejada de la realidad y marca unas marcas a batir que han de ser siempre superiores al año anterior; pero ¿los beneficios de una entidad no es la suma de los beneficios de sus sucursales? A lo mejor es el momento en el que se debe de cambiar el concepto “perdida de beneficios” por el de “menores ganancias”; creo que estamos en un momento ideal para que se creen grupos de trabajo cercanos a la población , que analicen las circunstancias de un área y adapten el modelo de negocio a ese área ¿sirven las propuestas económicas de la banca de la misma forma en la mancomunidad de Santiago que en el Barbanza o en el Deza? ¿son las necesidades económicas de esos lugares las mismas? Para mi está claro que no, como decía Juan Urrutia en su artículo

“Decidir quién y por qué se hará cargo de la dirección de un proyecto y de la coordinación del correspondiente grupo no es tarea fácil. Quien piense que esa responsabilidad debe recaer en el empleado más fiel se equivoca. La fidelidad es una cualidad del pasado que ya no cabe en una organización adaptada a las posibilidades tecnológicas”

Si esos grupos de trabajo coincidentes con áreas metropolitanas funcionasen sería un cambio importante no solo en la banca si no lo que es más importante para esas áreas metropolitanas que intento definir poco a poco desde aquí ¿seguirá la banca encorsetada o alguien se atreverá a abrir la mano y confiar en sus directores de oficina? El tiempo lo dirá.