Hablando de normativa comentar que es increíble que hayamos dedicado tantos esfuerzos a convertir el Xacobeo en una fiesta continua y una campaña de marketing perfecta para atraer turismo y el camino de Santiago siga sin estar delimitado, que siga sin estar cuidado y protegido, que sigan faltando albergues y que, en resumen, tal vez una de las herramientas más poderosas para el futuro económico de Galicia siga descuidado; viene a cuento lo que digo por las disputas entre oposición y gobierno en Arzua, se ha llegado a un punto en el que casi estoy por decir que importa poco que la ruta sea un metro aquí o un metro allá (respetando siempre el patrimonio y la naturaleza) lo que urge y urge muchísimo es 1º delimitarlo y señalizarlo en toda su extensión y en todas sus diferentes rutas 2º acondicionarlo para que el paso por carreteras sea mínimo y que los lugares peligrosos desaparezcan 3º establecer puntos de ayuda al que recorra los caminos bien en forma de albergues, como puntos de información, o incluso, por qué no, con un teléfono 24 horas con cobertura en todos los tramos de forma que el peregrino se sienta seguro en todo momento 4º asesorar a los municipios para que comprendan que si se generan actividades y se publicitan lo suficiente el peregrino tendrá motivaciones para parar a descansar un par de días y no solo una noche; aunque a alguien de fuera le puede parecer que todo esto ya se hace los que aquí sabemos que de todo esto no hay nada aun.
Y termino con lo que se le viene encima al ayuntamiento de Teo; no es buena idea sacar pecho de los expedientes abiertos por irregularidades urbanísticas desde que se tomo posesión ¿porqués? Por que en su momento se dijo que no habría una revisión del pasado y cualquiera de los actualmente expedientados puede pedir que se haga lo mismo con todo el mundo ya que si no habría una indefension evidente (“lástima si hubiera usted cometido la irregularidad en tiempos de Armando no le pasaría nada”); hasta donde yo sé ya hay alguien que lo ha hecho y al ayuntamiento se le agota el plazo para entregarle toda la documentación que pidió; esto sucede por la puñetera manía de no dialogar, de no sentarse hablar y de buscar siempre la razón propia ignorando que a veces la tiene el otro aunque sea en una mínima parte. En Galicia es sumamente sencillo encontrar un socio para derribar a un tercero, poner de acuerdo a tres para que se unan en una causa común es, hoy por hoy, una utopía.
Termino recomendando el artículo de Julián Hernández en El Pais que viene muy a cuento de todo lo que he escrito, tiene más razón que un santo.