08 noviembre 2010

Estimado azotador

Hoy como me he levantado guerrero he decidido contestarle al “azotador” con un post más largo y no con un simple comentario en su blog.
Lo primero de todo explicarle una vez más que por mucha fe que ponga uno a la hora de decir algo eso no implica que sea cierto; desde el 26 de agosto al 19 de octubre no escribí nada porque… no me dio la gana ( con esa explicación le llega) pero desde el 19 de octubre he escrito tres entradas sin contar las dos últimas y ninguna de ellas hablaba de Teo así que se puede ahorrar eso de “me alegra que algunos aparezcan de nuevo”; por lo menos revise los blogs antes de decir tonterías que todas las entradas llevan la fecha.
Quien sea me da igual pero sigo sosteniendo que si todos damos la cara será más fácil opinar sobre lo que escribimos por que no es lo mismo que tu seas un vecino, que seas afiliado o incluso que estés en la ejecutiva ya que los grados de responsabilidad van en aumento en cada uno de los casos; una de mis críticas al blog que el Psoe de Teo mantuvo durante un tiempo es que las barbaridades se decían desde un blog oficial. Volvemos al principio: no insista en lo de la manía persecutoria sin dar al menos un argumento de peso para que se la tenga ¿Por qué dejé de tratarlo bien, muy bien en ocasiones, a “odiarlo” como parece dar a entender? No tengo motivos; lo que no puedo negar es la decepción que me ha supuesto ver como alguien que supo trabajar durante cuatro años por la democracia en ese ayuntamiento, que supo crear un grupo muy unido y esforzado, tiró todo por la borda por que los resultados electorales no fueron lo que, siempre lo dije, se merecían; da la impresión que la única motivación era gobernar y yo pensaba que la motivación era el cambio.
¿Huelo sangre? Puedo reconocer que mi comentario fue tal vez un poco tajante, fue excesivo además porque no se que pensar sobre la recalificación; dicho esto le pido de nuevo que opine y no que se de la vuelta y silbe “no conozco el tema, la denuncia es de otras personas, cada uno es libre de tomar sus decisiones, no estoy feliz por el resultado judicial ni por el juicio” esto tiene un nombre: retórica o si lo prefieres tópicos. Yo si me alegro de la sentencia porque me parecía un despropósito y lo seguiré pensando aunque un hipotético recurso acabe por poner a la justicia del lado del denunciante.
Por lo que no paso es porque me diga que personas ajenas no podemos opinar; todos los que tenemos blogs tenemos razones para opinar ya que mañana podríamos encontrarnos en una situación parecida, al menos aquellos que dejamos libertad a los comentarios y que cuando borramos uno aparece un mensaje dejando claro quién lo ha borrado: en su caso azotador si borra un comentario nunca lo sabremos; he repasado sus últimas entradas y no hay un solo comentario crítico y cuesta creer que no haya llegado alguno, sobre todo si tengo en cuenta alguna de las lindezas que me han dejado a mí, pero no se moleste por mis palabras está en su derecho de poner los filtros antes y no después.
Solo coincido en que los insultos sobran, tampoco me gusta lo de mamarracho y cosas por el estilo, creo que se debe de rebajar la tensión pero entiendo que esto viene de mucho tiempo atrás y que en buena parte esas descalificaciones son fruto de ciertas actitudes muy hostiles con cualquier crítica.
  Una última cosa, que precisamente usted titule su entrada “la incontinencia de algunos” tiene narices…