19 octubre 2010

La verdadera noticia

Cuando hace un año en Silleda se apagaron los focos de las cámaras, se activo el stop de las grabadoras y los grandes medios, desde El País hasta ABC pasando por El Mundo o Público, decidieron que la historia se había terminado fue cuando comenzó la verdadera noticia.
No ha sido la primera moción de censura y mientras algunas cosas no cambien no será la última pero a mí me ha dejado un gusto especialmente amargo por ese protagonismo mediático tan a destiempo; un protagonismo que deja a los grandes medio en evidencia cuando se trata de decidir qué es noticia y en qué momento lo es.  Desde que llego a la alcaldía la ahora líder de la oposición Paula Fernández contó a quien lo quisiera oír que se había encontrado con varias cajas B, con subvenciones en las que se había gastado el dinero sin realizar el fin para el que fueran concedidas, con cajas de facturas sin pagar y sin asignar a ninguna partida y con una situación tan escandalosa que no sabía como el ayuntamiento seguía funcionando; mandó toda la documentación que pudo a la fiscalía de Pontevedra pero está claro que si hay algo que vaya más despacio que las cosas de palacio son las de los juzgados al menos cuando hay políticos por el medio, y se dedicó a intentar racionalizar el gasto y pactar plazos con los deudores ya que poco más se podía hacer.
Tras la moción se produjo un suceso que, si no fuera por esos antecedentes, no tendría la relevancia que tiene; el anterior alcalde José Antonio Vieitez, responsable directo o indirecto de esa caótica situación,  volvió al ayuntamiento y su marcha (pactada según dicen) se hizo esperar demasiado hasta que volvió la nueva alcaldesa, Ofelia Rey, de una oportuna baja de 3 meses; no dudo de que la baja haya sido real pero con los años creo que cada vez menos en las casualidades y lo malo todo esto no ha tenido ni una sola línea en los grandes medios, Silleda vuelve a ser un tranquilo pueblecito de provincias donde nunca pasa nada y si pasa no se entera nadie.
Los grandes medios son los que tienen capacidad para presionar, para investigar, para denunciar y para preguntar pero están tan preocupados de la Macropolítica que la Micropolítica no es noticia por muy escandalosa que sea. Silleda es, junto con O Pino, los dos agujeros negros más escandalosos del PP en la comarca de Santiago y me imagino que en el resto de España habrá otros parecidos; supongo también que los otros partidos tendrán algún expediente x aunque su estancia en los ayuntamientos, al menos en Galicia,  en los últimos 30 años ha sido mucho menor y yo solo puedo hablar de lo que conozco; la conclusión que saco de todo esto es que para los grandes medios de comunicación los pequeños ayuntamientos no son más que estrellas de la Noria, cuando hay una exclusiva divertida a la que hincar el diente todos sacan sus colmillos y tras devorarla se olvidan de ella, lo que venga detrás por grave que sea habrá perdido brillo; si a esta actitud sumamos la precariedad laboral, la crisis económica y el número de becarios en las redacciones más nos vale que comencemos a replantearnos que pasa con la profesión si queremos ser como China pero con autocensura que es mucho peor.