17 agosto 2010

Dar la cara

Después de unos días de vacaciones de verdad, sin acceso a internet ni televisión y en la calle todo el día viendo cosas, vuelvo a escribir y en este caso con bastante cabreo. Pese a que insistí en que no se mencionaran nombres propios en los comentarios hay quien sigue empeñado en hacerlo y a partir de ahora volveré a eliminar todos aquellos que no cumplan la norma; por otra parte me molesta mucho el trato que se le da a los periodistas sin conocer ni un poco el trabajo que realizan ni los medios con los que y en los que trabajan, como miembro de la ejecutiva del Sindicato de Xornalistas de Galicia, por cierto el único en nuestra comunidad dedicado en exclusiva a nuestra profesión, no puedo por menos que comentar algunas cosas al respecto.
Lo más fácil y lo primero que hacen los diversos sabelotodos que pululan por los blogs es acusar desde el anonimato por lo que, de principio,  parten con ventaja con respecto a los que critican que dan la cara cada día cuando firman sus crónicas; lo segundo que no comprenden es que van contra el más débil, el periodista de calle que hace su trabajo con los medios que le dan y esperando que su jefe lo cubra si pasa algo por que para que se enteren señores en España NO HAY UN ESTATUTO DEL PERIODISTA, por si no lo saben en la mayoría de los periódicos de provincias NO HAY UN ESTATUTO DE REDACCION y en esas condiciones ¿Cómo defiende un periodista de a pie su trabajo? Por qué los periodistas, por si no lo saben mis amigos blogueros, también comemos, algo que debería recordar cierto político que pidió la cabeza de uno ¿Cómo se puede presumir de defender los derechos de los ciudadanos y pedir que se mande a alguien al paro por qué no estamos del todo de acuerdo con su trabajo?
Pero aun que achaquemos toda la responsabilidad de los escritos a los periodistas hay que pensar dos veces las cosas antes de acusar a alguien de mentir; hay que ser conscientes de que los periodistas tienen, tenemos, fuentes que como es lógico no se revelan y en muchos casos son las que nos proporcionan datos para que las noticias sean lo más objetivas posibles; cuando se habla de que la cúpula de un partido piensa en el relevo de este o aquel  líder local es porque alguien se ha tomado el trabajo de preguntar a miembros destacados de esa cúpula y eso es lo que han respondido, por supuesto que no se puede probar pero ¡cuidado¡ tampoco se puede probar que no lo hayan dicho  y aquí cada uno que piense lo que quiera pero no se puede matar al mensajero.  Si repasamos muchas de las informaciones de la comarca nos gustaran más o menos pero no se pueden tachar de mentiras; por supuesto que los medios, no los periodistas, dejan informaciones sin publicar por interés o hacen hincapié en otras por los mismos motivos pero, insisto, son los medios y no los periodistas. No hablaré en nombre de nadie pero puedo asegurar que si desvelara todas las conversaciones que he mantenido sobre política con políticos más de uno se llevaría una sorpresa pero en eso consiste también el ser periodista en saber callar.
En algún de esos blogs se menciona la palabra “paranoia” y se hace con una ligereza que solo indica el desconocimiento de una patología muy seria; pero si se quiere usar así yo la aplicaría más bien a aquel que ve que se siente acosado por los medios de comunicación, por sectores de su partido, por sectores de su agrupación, por otros partidos y por quien se ponga por delante, quien así piensa o tiene un problema serio o es que toda la sociedad coincide en que el que está equivocado es el.
Estoy convencido de que el tiempo pone las cosas en su sitio y creo en las elecciones, con todos los defectos que tiene nuestro sistema que no son pocos, así que en unos meses decidiremos; creo que cada vez más le gente vota en conciencia o deja de votar en conciencia así que pronto sabremos lo que opina la ciudadanía de sus políticos.