05 enero 2010

Obras en Milladoiro

Estos días, por lo que se ve, toca hablar de obras; si hacen falta o si no, si se hacen rápido o si no, incluso si perjudican a los gobiernos municipales o si no. Viene todo esto a cuento con el empeño de El Correo Gallego en dibujar las obras de la calle Anxeriz en un completo caos permanente cuando en realidad no han sido muy distintas de otras aunque con unas protestas, si se quiere, más activas. Es cierto que los comienzos fueron muy complicados y las brigadas no trabajaban como se esperaba en una obra de estas características con un plazo tan limitado pero con el cambio en la dirección de obra la cosa cambió bastante; pese a la foto que hace un par de días se publicaba lo cierto es que las aceras están terminadas casi en su totalidad y a medida que se abrían los garajes las protestas disminuían; la realidad es que el ritmo que han llevado con los diluvios que han caído es impresionante y, aunque el plazo terminó el 31 de diciembre, hace meses que muchos pensamos que  la posibilidad de acogerse a una prorroga está mas que fundamentada en esta y otras obras. Muchos pensamos, piensan, que las obras de Anxeriz eran innecesarias pero hay que reconocer dos cosas, por una parte que los fondos estatales limitan la posibilidad de inversión del dinero al pedir proyectos ya preparados; por otra parte si son innecesarias no se entiende que cuando se humaniza una calle como esta (ya sucedió en Santiago) los comerciantes de otras pidan lo mismo. Para ser justos con lo sucedido en esta calle hay que comparar los trabajos con los realizados en otras ciudades y, sin ir más lejos, si en Santiago se sumaran todas las quejas vecinales por obras municipales la verdad es que el señor Bugallo tendría un problema serio y con el agravante de que no tiene pinta de solucionarse en los próximos meses.
Ya oigo las voces de los que criticarán este escrito pero, como ya he dicho, yo considero este tipo de obras innecesarias por mucho que las pidan los comerciantes pero lo que no me parece razonable es manipular la información; ni la foto publicada se corresponde con la realidad ni los datos que se dan tampoco, por poner un ejemplo el logotipo de la asociación de empresarios no aparece ni en un solo cartel de protesta aunque dichos carteles mencionen, de forma genérica, a empresarios de la rúa Anxeriz; tampoco es de recibo decir que el alcalde le hecha “ahora” la culpa a la climatología cuando todos sabemos que estamos teniendo una cantidad de lluvia como hacía mucho que no veíamos; como se suele decir “al Cesar lo que es del Cesar”.