12 julio 2009

Serrabal de nuevo

Hoy me desayuno con la noticia de que el supremos reconoce la indefension de Villar Mir en el tema de la mina de cuarzo de Boqueixón por donde debe pasar el AVE; el tema es tan farragoso que da para un libro pero vuelvo a las preguntas que siempre me hago cuando pienso en este tema y para las que solo encuentro un tipo de respuestas ¿por qué la empresa llegó a un acuerdo con el ministerio de fomento en tiempos del señor Cascos y después se hecho atrás? algo se torció, probablemente se le garantizó una indemnización que le compensaba y el nuevo gobierno de Zapatero se la quiso reducir a unos límites razonables; ¿como se cuantifica el valor del filón de cuarzo si desde que comenzó el conflicto no se ha dejado de extraer roca y por lo tanto disminuye cada día lo que queda? No se valora, cuanto más material se extraiga a igualdad de indemnización más beneficio; ¿por qué la empresa permitió las movilizaciones de los trabajadores una y otra vez, no impuso unos servicios mínimos y vió como algún dia dejaban todos sus puestos de trabajo para ir a un pleno municipal sin hacer nada?está claro que le interesaba la polémica; ¿de donde sale el empeño de la no viabilidad de la empresa cuando ellos mismos reconocen que hay trabajo para mas de cincuenta años, sobre todo desde que se amplió la zona de extracción? Es el mejor argumento para que los trabajadores se movilicen; la parte buena es que las obras están en marcha y se trabaja en terrenos de la mina, creo que ya como mucho lo que puede pasar es que un tribunal eleve la indemnización y por lo tanto la llegada del AVE no corre peligro de retrasarse más; no me atrevo a decir si había un trazado mejor pero en todo caso ahora ya no se puede jugar al escondite más tiempo.

Os dejo un enlace que hace un resumen más o menos claro de todo el proceso.

Me alegro de que la variante de Ordes se someta a exposición pública, ya solo nos falta la de Milladoiro, la de Padrón, la de Caldas, el acceso a la autopista en Oroso, y alguna más que seguro que me dejo.

Abro la web de La Voz en la edición de Santiago y leo “el alcalde está convencido de que la Unesco autorizará el teleférico” y me pregunto ¿hace falta el teleférico? Con su coste pagamos a una de las personas más imaginativas que ha tenido la ciudad a la hora de crear centros de interés para el turismo, Iñaki Gaztelumendi, hasta que se jubile, lastima que lo hayamos dejado marchar; en todo caso yo haría un teleférico más pequeño y guardaba algo de dinero para adecentar las entradas en Santiago de los distintos caminos por que no es que den pena, es que son para echarse a llorar.

Lo voy a dejar por hoy, es domingo y no es cosa de comenzar el día tan cabreado.