03 abril 2009

Área Metropolitana 1 - el territorio

>En su último post Mar Barcón niega que el excesivo peso de los poderes municipales dentro del partido hayan lastrado el gobierno de la Xunta en estos cuatro años para a continuación asegurar que no podemos estar re definiendo el país continuamente; como ya comenté en dicho blog no se puede vivir más lejos de la realidad, o Mar Barcon no mira alrededor o bien cree que los demás no lo hacen.

Este blog trata del área de Compostela por qué es la que conozco y en la que vivo pero estoy por asegurar que se podría extrapolar lo que aquí pasa al resto de Galicia. ¿ No ha influido el peso municipalista en el desarrollo del pais? tal vez alguien debería explicar por que no se ha pensado nunca en un área metropolitana de Santiago, por que los carteles de las rotondas no mencionan al Milladoiro, por qué se ponen tantas trabas a que el transporte metropolitano se mueva por la capital, por qué sin embargo los autobuses urbanos pueden llegar a Los Tilos (aunque ya hay sentencia en contra), por qué no se plasman de una vez las bolsas de aparcamiento en la periferia; por que un proyecto como el de la via verde nace en Oroso y solo después se unen Santiago y Ordes, etc. Mar Barcón olvida que por ejemplo el alcalde de Ames fue en su día concejal con Xerardo Estevez, que en el equipo del anterior alcalde estaba también Jano Leis, que el alcade de Oroso fue medio expulsado del Psoe y luego recuperado al ver todo lo que se podría perder, que se presionó lo indecible para integrar en el partido al alcalde de Brion y entre los regalos que se le dieron fue una plaza en la diputación pasando por delante de militantes más antiguos, y que se sigue rondando al alcalde de Ordes Manolo Regos o se mira para otro lado cuando la agrupación de Padrón se queja de que los cargos directivos municipales forman parte de una estirpe familiar, ¿como no va a influir todo esto en las relaciones, demandas o inversiones realizadas en estos cuatro años?.

La segunda afirmación, que no podemos redefinirnos constantemente, se cae por su propio peso; la ordenación territorial data de los primeros años de la democracia sin que se haya repensado ni una sola vez con sentido común. La ley de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio de junio del 2007 solo dota de herramientas a la Xunta para modificar planes urbanos y proteger las zonas de costa pero no propone en ningún momento un nuevo modelo de pais. Si miramos con calma un mapa del área de Santiago y nos damos una vuelta en coche por los principales ayuntamientos nos daremos cuenta de que necesitamos “hacer limpieza en el garaje para saber cuanto sitio tenemos”; mientras Milladoiro, Bertamiráns, o Cacheiras son núcleos claramente urbanos, nos encontramos con que sitios como Trazo, Touro, Lestedo o Vedra son un querer y no poder. Antes de definir los servicios que el área metropolitana debería sustentar hay que evaluar claramente que ayuntamientos tenemos que tener y con que nivel de población; a estas alturas está claro que Santiago no pasará de los cien mil habitantes y que la gente ha optado por vivir en lugares del entorno en el que tienen los mismo servicios y más tranquilidad; por otra parte es un sin sentido y un derroche de recursos que una parroquia de Teo pueda tener más población que un ayuntamiento como Trazo; la solución a este desaguisado solo puede venir desde arriba, donde están las competencias en materia de ordenación, y antes o después le tendrán que poner el cascabel al gato.

Como creo que uno debe de posicionarse claramente cuando opina, y si no es mejor callarse, ahí va mi propuesta.

Como se puede apreciar he eliminado los ayuntamiento de O Pino, Trazo y Touro repartiendo su territorio dentro y fuera de la nueva comarca; dentro de esta nueva área podrían crecer los núcleos urbanos ya consolidados y delimitar zonas de crecimiento más residencial en lugares de especial protección como las faldas del Pico Sacro o las riberas de los ríos en Oroso o Vedra. Esta nueva área podría llegar en unos años a más de 200.000 habitantes lo que la situaría en el entorno de ciudades como Gijón, Santander, Toledo o Avila. Está claro que la propuesta no serviría de nada sin la redefinición de áreas como las formadas por Arzua y Melide, Negreira y Santa Comba o las que rodean a municipios como Ordes, Padrón o Noia.

Se podrá estar de acuerdo o no pero creo que al menos ha quedado clara mi visión del territorio en que vivimos; en la próxima entrega sobre al área metropolitana hablaré de los servicios comunes que estos ayuntamientos deberían atender.