04 marzo 2009

El puente

No me gusta la idea del puente sobre la ria de Noia, no me gustaba entonces y me gusta menos ahora. En distintas ocasiones he tenido la ocasión de entrevistar a Julio Bustelo, portavoz de la plataforma que defiende dicha infraestructura, y me parece una buena persona que defiende los intereses de una parte de los vecinos y una idea de desarrollo para el municipio en la que creo que se equivocan.
Pienso que en estos cuatro años se hicieron bien las cosas pero no se supieron explicar; se completaron tres estudios, se eligió el menos lesivo y se modificó para minimizar aun más su impacto; el mayor coste económico ya no lo podemos tener en cuenta por que todo eso ya está hecho y, si ahora se retoma la idea del puente, todo lo gastado se perderá lo que supondrá poner al mismo nivel el precio ambas obras ¿o alguien cree que el proyecto del puente no necesitará ser revisado?.
Los vecinos criticaban al bipartito el autorizar un puente hacia Muros, también dentro de la red Natura, y negar el de Noia; tienen razón, ¿para que sirve una red natura si no se protege nada a la hora de la verdad? yo no creo ni en uno ni en otro; a mi ya me llegó con que se permitiera poner un grifo al único rio de toda Europa que desemboca en cascada... bueno... en verano... bueno... a ciertas horas.
Uno de los principales problemas de ambos proyectos es el de los vecinos afectados; no nos engañemos, en nuestro pais el problema de las expropiaciones es que son una estafa legal; estoy convencido de que si se ofrecen alternativas atractivas a la población la gente no se resistiría tanto; hay paises en donde para construir una infraestructura se cambian pueblos enteros de sitio y aquí no se necesita tanto; si alguien está pensando que es caro habría que preguntarse ¿caro con respecto a qué? es algo lo suficientemente importante y duradero como para que eso no sea un problema.
¿Por qué no me gusta el puente? Cuando oigo hablar de que el puente permitirá el paso de muchos vehiculos, de forma más rápida y que permitirá un desarrollo del municipio, veo al mismo tiempo un concepto "industrial" para Noia; no creo que todos puedan vivir de la industria, en estos momentos hasta el municipio menos poblado añora un polígono industrial como si eso evitara que el pueblo desapareciera; en Galicia tenemos la universidad esparcida por todo el territorio, tres aeropuertos, dos puertos exteriores, y una mentalidad minifundista que algún día nos tendremos que quitar de encima. La comarca del Barbanza es uno de los recursos turísticos más importantes de Galicia y también, probablemente, de los menos explotados.
Desde hace muchos años viajo a Noia; hace tiempo había un cartel enorme que anunciaba la sala de fiestas "Os Pasales" y que recordaba la época dorada de ese tipo de locales, allí me desviaba a una colina donde existen una serie de antenas de radio y telefonía y, desde la que se disfruta de una panorámica de la ría en la que el puente no encaja por ningún sitio. Después comenzaba la bajada de San Xusto y llegaba al desvío que lleva al Hotel Pesquería del Tambre, un lugar paradisíaco donde uno puede bañarse o caminar por una ruta preciosa remontando el río. La feria medieval atrae miles de personas, el rallye atrae miles de personas, las fiestas atraen miles de personas, las playas atraen miles de personas, el casco antiguo está por descubrir para un cierto tipo de público, un lugar como el coliseo Noela requiere una programación mucho más ambiciosa que la que tiene, la ría se merece una limpieza de verdad y al municipio en general le queda mucho por hacer.
Pero tengo un argumento más para que no me guste el puente, no me fio de esa promesa; no puedo olvidar que el finado Cuiña prometía la autovía en el 2003 y sólo en estos últimos cuatro años comenzamos a creer en que podía ser verdad; no puedo olvidar que los que ahora gobernarán, el presidente el primero, son los que le renovaron la concesión a autopistas del atlántico poco tiempo antes de irse dejando a este país una hipoteca que no sabemos como quitarnos de encima; no puedo olvidar que fueron los que hicieron una autopista como la de Ourense con unos peajes imposibles; me pregunto si, debido a su alto coste, acabarán cobrando por pasar por el puente. Espero equivocarme y que al final alguien o el propio proyecto me convenza de que no es mala idea, pero el propio Julio Bustelo reconoce que lo que le preguntó Alberto Nuñez Feijo en una reunión fue qué era lo que querian los vecinos, me hubiera gustado más que le hubiera preguntado qué necesitaba el pueblo.