03 enero 2012

Esas pequeñas cosas

La comarca en la que vivo tiene falta de mala leche. La verdad es que todos contribuimos a ello, medios de comunicación, vecinos, asociaciones, comerciantes, hosteleros, todos sin excepción hemos perdido la capacidad de cabrearnos. Esta carencia no es exclusiva de esta zona, diría que es la tónica general, pero jode más visto de cerca.

No hace mucho uno de los alcaldes que por aquí se mueven decidió subirse a un palco a bailar y fue Trending Topic, vale que lo de bailar no es lo suyo pero tampoco había para tanto. En estos días también nos enteramos de que se han gastado 8000 euros en un cuadro nuevo de no se quien para no sé qué salón de plenos pero eso ha pasado casi desapercibido, yo del alcalde seguía bailando.

Cada día se gastan miles de euros en tonterías, en gilipolleces, y no se da cuenta de ello a nadie; ya sé que es obvio y que se ha dicho muchas veces pero creo que hay que decirlo más aun; creo que hay que sacar cada pequeña tontería que se haga y de paso sacarle los colores al político de turno; recuerdo un equipo de gobierno que dejo una factura a deber en una pulpería, 10 o 20 euros no recuerdo, y eso no es malgastar fondos públicos es en argot “ser rata”; uno que pasaba los tickets de autopista creo que volvió a salir elegido y una de dos o no debe de pasarlos o que se baje el sueldo, dietas como estas con ingresos de más de 60000 euros no tienen justificación. En otro ayuntamiento se anuncia que los comerciantes, tan buenos ellos, destinarán 12000 euros de una subvención a la iluminación de navidad y es que con dineros públicos todos somos generosos; hace un año los que perdieron en mayo mandaron una nota de prensa explicando a quien y de qué manera se habían concedido la iluminación de navidad, este año no lo sabemos.

Sobran ejemplos de ocultismo, amiguismo, manipulación y morro sobretodo mucho morro, por eso y mucho más creo que carecemos de mala leche, que deberíamos increpar al político de turno cuando lo vemos y preguntarle como justifica esos gastos; creo que los medios deberían revisar las preguntas que les hacen e ir al día a día, hurgar en los pormenores de los municipios, sacar de calculadora e ir poco a poco poniendo en evidencia donde están los agujeros por los que se escapa el dinero. No hay ningún problema en que un periodista se equivoque al preguntar, el problema es cuando la respuesta es equívoca y uno se da cuenta de que ha pinchado en hueso.

Los grupos de indignados y de democracia real deberían organizarse en torno a las posibilidades que da la ley para pedir información, el esfuerzo que se ha realizado para poner en común muchas ideas debería ahora de servir para presentar en cada ayuntamiento peticiones de información sobre multitud de temas; aquellos concejales que aun creen en la democracia y la transparencia, aquellos que no han perdido la ilusión, podrían colaborar con esos grupos accediendo a aquella información que, siendo pública, tiene un acceso limitado. Creo que necesitamos saber cuánto se gasta en el coche del alcalde, en su teléfono, en las luces de navidad, en regalos a visitantes, en comidas, en cuadros, en dietas por asistir a plenos, en ofrendas, en horas extras, en gasoil, en papel, y también en obras de teatro, en conciertos, en la banda municipal, en los talleres para niños… solo analizando y comparando podremos juzgar, a estas alturas me importa bien poco quien se lo está llevando y solo quiero saber si lo que cobra es un precio justo por lo que ofrece, casi me da igual si es un concurso público o si es concesión directa con tal de que sea razonable; llevamos demasiado tiempo mirando la forma y mientras tanto el fondo se ha ido a tomar pol saco, no estoy diciendo que no sea importante si una concesión es legal o no pero tal como está la justicia ese debate es demasiado largo para el momento que vivimos. Si el nuevo gobierno nacional está empeñado en subir los impuestos una forma de sobrevivir será presionar a los políticos locales para que hagan su trabajo y destinen el dinero a lo que se necesita ¿Cuántos platos de comida y cuantas camas se consiguen con los 8000 euros del cuadro?