03 marzo 2010

Sinceridad por favor

Ha pasado ya un año desde que comencé este blog y la verdad es que el resultado hasta el momento me ha sorprendido muy gratamente; he podido explicar mis opiniones en muchos temas y los comentarios recibidos han sido en su inmensa mayoría positivos, incluso muchos más de los que esperaba. Es cierto también que he podido comprobar lo difícil que es debatir por que, aun no se muy bien por que, cualquier opinión se relaciona inmediatamente con una postura política, da la impresión de que hay mucho desamparado al que si no le marcan el camino no sabe hacia donde ir.
Saben mis lectores que una de mis obsesiones es la información pura, el facilitar cuantos más datos mejor para que cada todos opinemos con las mismas armas y de ahí el proyecto www.santiagoycomarca.com, una web que facilite a todo el mundo el acceso a las notas de prensa originales y no a las interpretaciones que los medios hacen de ellas; hago aquí un inciso para explicar que si no se publican las de alguna asociación o grupo político es por que no me llegan y animo a que se envíen a comarcalia@mundo-r.com, insisto en que se publicarán integras y sin recortes de ningún tipo.
Por otra parte en la última semana los dos principales ayuntamientos del entorno han vuelto a generar polémicas con sus plenos, estoy hablando como es obvio de Teo y Ames. Dejando a un lado los temas concretos hay algo en común en las oposiciones de estos municipios y que se ha dado además en muchos otros, estoy hablando de las acusaciones de falta de democracia y de actitudes dictatoriales de los alcaldes; siempre que una oposición recurre a estos argumentos decide olvidarse de un actor fundamental como es el secretario y es nos lleva al siguiente razonamiento: si un alcalde esta saltándose la ley o al menos bordeándola o bien el secretario es cómplice o bien esa acusación no es verdad; me sorprende que se acuse al alcalde de Teo de poner las comisiones a ciertas horas cuando es una potestad que la ley le otorga y cuando además la oposición tiene a personas liberadas para que puedan ejercer de políticos; más aun me sorprendió el juego de la oposición de Ames en el tema de la cesión de una parcela, si se hubiera llevado a pleno como eso, cesión en lugar de disposición, la abstención de PP y BNG hubiera impedido que la Xunta pudiera valorar e iniciar los trámites para el nuevo colegio pero si eso era lo que pretendían ¿por que no votaron en contra? Puede calificarse la “treta” del alcalde poco elegante aunque se les avisó al principio de la sesión pero la “treta” de la oposición para paralizar el trabajo del equipo de gobierno no es muy ética.
Con estos ejemplos llego a la conclusión de que falta sinceridad en la política y eso se ve mucho más claro en la vida municipal, si creemos que la ley es mala y otorga demasiadas competencias y rutas de escape a los alcaldes debemos decirlo y si creemos que el secretario juega a favor del gobierno también pero si no se dice nada pensando “mañana a mi me puede ir bien” entonces no me valen las críticas; para criticar la falta de dialogo de un alcalde debemos de tomar cada uno de sus ofrecimientos y aceptarlo y estar en cada uno de los sitios que podamos8consellos, comisiones, juntas), no por que se nos ofrezca esa posibilidad si no por que es el deber del político de la oposición vigilar desde dentro; si no se está de acuerdo con un proyecto como puede ser el del colegio de Bertamiráns por que su futura ubicación no creemos que sea la mejor debemos de decirlo así y votar en contra, todo lo que no sea sinceridad y claridad solo lleva a los vecinos a la confusión.
Que nadie se moleste pero creo que en general en la comarca hay pocas oposiciones que estén a la altura, y creo que con dedicaciones exclusivas como las que gozan algunos sus críticas tienen que estar mucho más argumentadas y tienen que ser capaces de facilitar a la población muchísima más información de la que dan por que ellos tienen acceso a ella por que de la misma forma estoy seguro de que los gobiernos de la comarca tampoco están funcionando a la altura de la crisis que tenemos.