12 abril 2009

cementerios

No se si el domingo de resurrección es buen día para hablar de cementerios pero era cuestión de tiempo que los de Luou, en Teo, salieran en este blog; no pretendo relatar la historia, eso lo dejo para... no se cuando, pero si me gustaría ordenar las piezas conocidas del puzzle para que quien quiera verlo se forme su propia opinión de lo que muestra la fotografía completa.

Nunca me gustó informar de todo lo que en torno a este conflicto sucedía pero en la mayoría de los casos si no lo hacía yo no lo hacía nadie; si alguien está pensando en tacharme de presuntuoso le diré que en más de una ocasión, tras informar de algún hecho en la radio, se lo he tenido que ampliar en privado a algún afectado por qué la directiva de su asociación le ocultaba datos. Que nadie espere un relato de buenos y malos y mucho menos que me ponga de una parte, todos tienen de que arrepentirse y los únicos que se salvarían de la merecida penitencia son un puñado de vecinos manipulados en demasiadas ocasiones; como me consta que algunos de estos vecinos no saben muy bien que es lo que sucede intentaré ser lo más claro posible aunque nunca lleguen a leer este blog.

En la parroquia de Luou existen actualmente dos asociaciones privadas que nacieron para levantar un cementerio; de ambas asociaciones, hasta donde yo sé, forman parte los mismo socios y esa es una de las principales claves de esta historia. El patronato del cementerio de Luou fue la primera de ellas y nació al amparo del ayuntamiento gobernado, en aquél momento, por Armando Blanco; tiempo después y sin que nadie haya dado una razón clara, aunque si existan abundantes rumores, la mayoría de los socios con el apoyo del omnipresente Armando Blanco decidieron crear la Agrupación Camposanto de Luou y poner en marcha un nuevo cementerio en el que hoy en día descansan, no me atrevería a decir en paz, más de 170 difuntos; el hecho de que los socios formen parte de ambas asociaciones pero que solo se quieran hacer cargo de una es, sin lugar a dudas, su principal problema... en el pecado llevan la penitencia.

El Patronato del cementerio de Luou encargó a un constructor los primeros nichos que estarían ubicados en un terreno cedido por el ayuntamiento; cuando una buena parte de la obra ya estaba en marcha se produjo la escisión pero eso, como es lógico, no invalidó ni el contrato con el constructor ni la cesión de terreno realizada a favor del Patronato; años después esa cesión del terreno se revirtió en favor del ayuntamiento e incluso se exhumo el único cadaver allí enterrado en uno de los momentos más truculentos y oscuros de la historia reciente de Teo, si triste fue el capítulo del enterramiento más lo fue aun el de la exhumación y tal vez algún día me decida a escribir lo que pienso de ambos. A dia de hoy tenemos unos nichos propiedad del Patronato y el Patronato ha de pagarlos según una sentencia reciente que ya comenté en la anterior entrada; esos nichos están en terreno del ayuntamiento y no sé a que lo destinará, si derribará los nichos, si los tirara si sería denunciable o si simplemente dejará pasar el tiempo esperando no se sabe muy bien que. Hay que destacar que el Patronato cuenta con todos los permisos legales para realizar enterramientos y que la exhumación se realizó por la petición de un familiar de la difunta y no por una obligación judicial; sobre esa petición... mejor no hablar.

Por otra parte el cementerio de la Agrupación Camposanto ha sido denunciado en distintas ocasiones por la presidencia del Patronato; una de las primeras consecuencias de esas denuncias es la imposibilidad de usar el Tanatorio, una sentencia del tribunal superior de justicia de Galicia que constituye un magnífico ejemplo de surrealismo judicial: si pretendes construir un tanatorio en un cementerio que esté por lo menos a 50 metros de el, si está a menor distancia no lo podrás usar. Los otros juicios abiertos contra la agrupación se basan en la proximidad de un río y la posibilidad de su contaminación a consecuencia de los enterramientos; un juez anuló por esa causa la licencia de sanidad para llevar a cabo sepelios, posteriormente el ayuntamiento reformó los panteones y consiguió una nueva licencia pero esto ha provocado dos nuevos problemas jurídicos: 1º ¿los enterramientos realizados mientras la licencia estaba anulada son legales? El ayuntamiento los consistió amparándose en “causa de fuerza mayor” al no haber otro lugar para los sepelios pero ahora tendrá que demostrarlo; 2º ¿es válida la nueva licencia teniendo en cuenta que, presuntamente, fue otorgada el mismo día que el permiso de obras? El orden lógico indicaría que primero se concede la licencia municipal de reforma, después se realiza la obra y una vez terminada la consellería de sanidad le da el visto bueno y concede el nuevo permiso... muchas cosas en tan solo 24 horas.

Como quien siembra vientos recoge tempestades a estás alturas existen además distintas denuncias no directamente relacionadas con los cementerios pero que nacen del mismo entorno y que, hasta donde yo sé, pueden provocar una verdadera catastrofe en Teo si a algún juez se le ocurre que la frase “reponer la legalidad” es factible en todos los casos; por otra parte a la luz encendida por estas denuncias la UDEF (unidad de delitos económicos y financieros creada en el 2005) ha visitado ya la comarca compostelana y se ha encontrado con que no solo el Mediterraneo tiene mucho que investigar, el tiempo dirá cuanto hay de enjuiciable.

Lo triste de esta situación es que nació al amparo de un político, se complicó al amparo de ese mismo político y los que han llegado después la han complicado aun más; todo esto mientras los otros representantes públicos del municipio miraban para otro lado y disimulaban esperando que todo se resolviera solo.

Como dijo Abrahan Lincoln “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”.